Explora COSTA RICA: Tortuguero, Arenal, Manuel Antonio y Corcovado, el último refugio del planeta
Presentación en el aeropuerto para tomar vuelo con destino San José.
La llegada a Costa Rica no es solo un traslado, es una transición de ritmo. La capital se extiende en un valle rodeado de montañas verdes, con una mezcla de modernidad discreta y tradición latinoamericana.
Traslado al hotel.
Salida muy temprano hacia el Caribe costarricense.
El trayecto hacia Parque Nacional Tortuguero es una de las transiciones más interesantes del viaje. La carretera atraviesa el Parque Nacional Braulio Carrillo, donde la vegetación se vuelve cada vez más densa, el aire más húmedo y el paisaje más selvático.
Pero el cambio real llega después: el acceso final se hace en bote. Aquí desaparecen las carreteras y aparecen los canales, que funcionan como auténticas vías de comunicación natural.
Llegada al lodge rodeado de selva. Por la tarde, visita al pequeño pueblo de Tortuguero y al centro de conservación de tortugas marinas, donde se entiende la importancia global de este ecosistema.
Hoy la selva se recorre navegando.
Los canales de Tortuguero son un sistema natural donde todo está conectado por el agua. No hay prisa, porque la naturaleza aquí no la tiene. Cocodrilos tomando el sol, monos cruzando las copas de los árboles y aves que parecen dibujar rutas en el cielo.
El sonido es constante, pero nunca caótico: es el lenguaje del ecosistema funcionando.
En temporada, la noche puede traer uno de los momentos más especiales del viaje: el desove de tortugas marinas en la playa, un ritual ancestral que ocurre en silencio absoluto.
Salida hacia el interior del país.
El paisaje va cambiando poco a poco hasta llegar a la zona del Volcán Arenal. Aquí la geografía se vuelve más abierta, con vistas amplias y un protagonista claro: un volcán de forma casi perfecta que domina todo el entorno.
El Arenal fue durante décadas uno de los volcanes más activos de América Central. Hoy está en reposo, pero su presencia sigue imponiendo respeto.
Llegada a La Fortuna, un pueblo que vive entre naturaleza, aguas termales y vistas constantes al volcán.
Hoy la experiencia se vive en movimiento.
El descenso por el río Toro ofrece una combinación de adrenalina y paisaje. Los rápidos alternan momentos intensos con tramos de calma donde la selva se abre a ambos lados del río.
Es una forma distinta de entender el territorio: no desde la observación, sino desde la inmersión.
Por la tarde, el ritmo baja. Arenal también es aguas termales, vapor natural y la posibilidad de ver cómo el volcán cambia de color con la luz del atardecer.
Caminata suave por zonas del Arenal con vistas al lago volcánico.
Después, traslado hacia la costa del Pacífico hasta Parque Nacional Manuel Antonio.
El cambio es radical: de la montaña al océano en pocas horas. Manuel Antonio es uno de los pocos lugares del mundo donde la selva tropical termina directamente en playas de arena blanca.
Llegada al hotel y tiempo libre.
Visita guiada al parque nacional.
Manuel Antonio es pequeño en tamaño, pero enorme en biodiversidad. Es un ecosistema muy concentrado donde es habitual ver fauna sin necesidad de buscarla demasiado: monos capuchinos, perezosos, iguanas y aves tropicales forman parte del paisaje cotidiano.
El recorrido termina en playas dentro del parque, donde la selva literalmente toca el océano.
Por la tarde, canopy sobre el bosque húmedo: una forma distinta de ver el ecosistema desde las alturas.
Traslado hacia el sur del país, hasta la Península de Osa.
Se entra en una de las zonas menos alteradas de Costa Rica.
Llegada a Parque Nacional Corcovado, considerado uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta.
Aquí la sensación cambia: la selva es más densa, más húmeda y más primitiva. No está adaptada al visitante; el visitante se adapta a ella.
Excursión con guía naturalista y biólogo.
El recorrido atraviesa selva primaria, ríos y zonas costeras. La vegetación es tan densa que crea distintos niveles de vida: desde el suelo hasta las copas de los árboles.
Es uno de los pocos lugares donde todavía es posible encontrar grandes mamíferos en libertad y ecosistemas casi intactos.
Cada sonido importa. Cada movimiento en el bosque puede ser una historia.
Excursión a Isla del Caño.
El paisaje cambia completamente: del verde cerrado de la selva al azul abierto del océano Pacífico.
Snorkel entre arrecifes de coral, peces tropicales y aguas cristalinas. Un ecosistema marino protegido donde la vida se muestra en otra escala.
En el regreso, es habitual el avistamiento de delfines o incluso ballenas en temporada.
Traslado de regreso a la capital.
Llegada a San José. El contraste es evidente, y más después de selva virgen y océano. Alojamiento
Traslado al aeropuerto internacional para tomar vuelo de regreso a la ciudad de origen
Noche a bordo.
Llegada a ciudad de origen y fin de los servicios.
Propinas
Gastos personales
Actividades opcionales
Servicios no especificados
Impermeable obligatorio
Calzado cerrado para selva
Protector solar y repelente
Cámara con buena batería
Respeto absoluto por la naturaleza
Asimismo, existe la posibilidad de cotizar otras categorías y modalidades de viaje, incluyendo opciones en grupo o en coche de alquiler, adaptándonos a las preferencias de cada viajero.
No duden en contactarnos para cualquier consulta o solicitud de personalización.